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El deseo, el método y los repelentes sexuales. Publicado en la Revista Gente, No. 40, Junio 2015

01-03-2017   /    1
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El deseo sexual es un elemento indispensable para activar la función sexual en el ser humano. Existen muchas definiciones sobre el término, pero se puede afirmar que es el apetito, impulso, motivación, producida por la activación de la situación, estímulo sexual, la cual mueve al individuo a buscar una experiencia sexual o volverse receptivo a la misma.

Mantener una vida sexual operativa y variada es una regla importante y para ello debemos facilitar la aparición del deseo. En ocasiones se requiere de cierto esfuerzo y dedicación para mantenernos alertas y evitar caer en situaciones de disconfort e incomodidad, fomentando una actividad sexual divertida y estimulante.

El cuidado y la higiene personal, independientemente del sexo (varón o mujer), es una de las formas de mantener el impulso sexual, sin embargo, después de años de convivencia, el exceso de confianza, la intimidad mal concebida y el hecho de no “mirar” a la persona que tenemos al lado, nuestra pareja, hace que cometamos muchos de los errores que en vez de incrementar el deseo hace que éste se apague, decaiga y aparezcan los famosos “repelentes sexuales, o mata pasiones”.

Los repelentes sexuales se definen como situaciones determinadas, conductas o errores que interfieren con el deseo y el método de activación sexual, bloqueando la respuesta sexual operativa. Los cinco sentidos (olfato, vista, oído, tacto y gusto) más la memoria e imaginación forman parte del Métodoque utilizamos comúnmente para activar la respuesta sexual.

El Deseo Sexual puede ser anulado por los repelentes sexuales, pero también el Método que utilizamos normalmente para excitarnos puede producir un efecto contrario y desactivarnos sexualmente:

El Olfato: olores desagradables que emanan algunas personas – por falta de higiene o por elementos del clima, factores hereditarios, hábitos alimenticios – provenientes de pies, axilas, ingle, ombligo, orejas, boca, que incitan al rechazo. Una persona olorosa, limpia, no necesariamente perfumada en exceso, invita a iniciar la actividad sexual.

La Vista: ¿quién no se siente defraudado cuando ve a su pareja en ropa interior enorme, descolorida, con aspecto sucio y percudido? La ropa interior equivocada la que puede anular todo el deseo y la pasión. Ver a nuestra pareja depilada o rasurada, bien arreglada en la cama, es agradable. Un beneficio para el hombre es que una zona genital rasurada puede hacer que el pene parezca más grande. El descuido en la apariencia personal es un bloqueador de la excitación.

Oído: mezclado con el olfato, combinación fatal. A veces un gas fuera de lugar puede arruinar una relación sexual. Escuchar o decir el nombre equivocado tiene un efecto paralizador durante el coito. Los gritos exagerados, las groserías, pueden inhibir cualquier deseo sexual.

Tacto: cada vez más personas de ambos sexos tienden a depilarse no sólo por higiene sino que también incorporándola como elemento erótico cuando se hace compartida. Tocar una piel suave y aterciopelada, sin vellos, sin cañones, no tiene precio.

Gusto: besar y lamer zonas eróticas y genitales mal aseados o con olores desagradables mata cualquier pasión, igual sucede con el mal aliento.

Aparte de lo anteriormente mencionado existen otros interruptores que apagan la excitación: eructar, mantener el celular encendido y peor aun responderlo durante el acto sexual. Los Repelentes Sexuales solos o combinados pueden tener un efecto devastador en la relación de pareja, sobre todo si son recurrentes en el tiempo.

Si su vida sexual ha disminuido considerablemente durante los últimos años analice las causas, tal vez esté utilizando los mata pasiones sin darse cuenta. La higiene personal, la consideración, la empatía, el respeto y el cuidado de sí mismo y de la pareja, son factores indispensables en toda relación.


Pedro Ernesto Rondón Navas

Acerca del autor

Pedro Rondon es un licenciado en Psicología con un Magister en Ciencias Orientación en Sexología y estará más que contento en responder tus inquietudes de sexualidad.

Hacer una pregunta

  • Evelyn Pertuz

    Reciba un cordial y respetuoso saludo Lcdo Pedro Rondón…Le comento que en mi Maestría: Orientación en Sexología, tuve la oportunidad en mi Trabajo de Grado, medir el Deseo Sexual y Estrés Laboral..Pude corroborar cuando aplique el Instrumento sobre el Deseo Sexual que habían una marcada población entre las edades 45 a 65 años que manifestó que habían aspectos negativos en su pareja y que estos se le habían convertido en un problema de bajo autoestima, hasta decir que habían perdido el deseo sexual en sus parejas por elementos como: Llegar cansado de su trabajo y dormir sin bañarse, llegar con mal aliento aguardiente, descuidar sus cabellos porque no les da tiempo de ir al peluquero, las horas de dormir parecen eternas por el cansancio y ellas se van conformando a cada situación vivida con sus parejas, que ha desaparecido el apetito o las ganas de realizar el Ejercicio de la Función Sexual. También las excesivas obligaciones del hogar y de sus trabajos son un detonante para ellas porque han sentido que no son operativas sexualmente. No olvido una que me llegó a decir que su el esposo tenían convertida la mano en la cabeza de una «Serpiente Cobra» porque toda la noche pasaba cambiando los canales de la televisión. En fin me dio un gusto haberlas escuchado sus conversaciones, fueron muy ricas, pero a la vez triste porque ellas mismas van matando el deseo sexual sin darse cuenta…Cuando abren sus ojos les parece que es muy tarde. Y así se han perdido parejas que se amaron intensamente..y actualmente están solas…Yo quedé muy preocupada..

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